18 juny 2008

¿IU DE ANDALUCÍA A UN PASO DE LA AUDIENCIA NACIONAL?



NOTA DE LA REDACCIÓ:
REPRODUÏM EL SEGÜENT REPORTATGE DEL DIARI EL PAÍS, DEL 14/06/2008, QUE CONSIDEREM UN PAS PER A PREPARAR L'OPINIÓ PÚBLICA A "DEMONIZACIÓN" DEL MOVIMENT REPUBLICANISTA I MEMORIALISTA.
IU SE DESLIZA HACIA LA RADICALIDAD
La federación de izquierdas se sitúa, en algunos casos, en espacios antisistema
ISABEL PEDROTE - Sevilla - 16/06/2008

Si hay algo que salta a la vista en la nueva etapa de IU de Andalucía es su corrimiento
hacia posiciones más radicales. Y no se trata sólo de la imagen irredenta de Juan
Manuel Sánchez Gordillo (el líder jornalero de la CUT, ahora diputado) y su perenne
pañuelo palestino: son los mensajes, las iniciativas, los referentes, el lenguaje. Lo
último ha sido amenazar con salirse de la FAMP (Federación Andaluza de Municipios y
Provincias) si no se resuelve la financiación local en los presupuestos de 2009.
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Algunos dirigentes de la coalición sostienen que se están recuperando las verdaderas
señas de identidad de la izquierda para poner distancia con el PSOE. Otros opinan que
es el reflejo de la crisis interna: la oposición a Gaspar Llamazares, impulsada por el
PCE, lleva la bandera más extrema para resaltar el supuesto entreguismo de éste a los
socialistas. A la postre, añaden quienes critican el nuevo rumbo, esta inercia tendrá su
coste en las urnas por la imagen antisistema que se está trasladando.
El inicio de la legislatura marcó las pautas. La mitad del grupo parlamentario (tres de
seis) prometió el cargo por "imperativo legal", la fórmula que años antes había escogido
el entorno de ETA para no acatar la Constitución española. También copió el
procedimiento posteriormente el miembro del Consejo de Administración de la RTVA
José Luis Centella, a la sazón secretario general del PCA.
Sánchez Gordillo, además, aderezó el acto del Parlamento con la declamación de una
parrafada que es todo un compendio de los términos que más se están usando ahora en
los cenáculos de la formación andaluza. "Sí, prometo por imperativo legal, y como
militante de izquierda anticapitalista, nacionalista y republicano, me comprometo a
subvertir el orden establecido hasta que los derechos humanos lleguen a todos los
andaluces desde la no violencia activa".
El lenguaje, que retrotrae a la verborrea revolucionaria del tardofranquismo, es el que
predomina en los documentos y las declaraciones de los dirigentes. El manifiesto
electoral del pasado 9 de marzo ya hablaba de "acumulación especulativa del capital",
de la "lucha obrera", de "neocolonialismo". Hacía mucho tiempo que IU, e incluso el
PCE, había abandonado tales expresiones. En este momento, están en primera línea,
como también el objetivo republicano que, de una aspiración durmiente por su
inviabilidad manifiesta, ha pasado a cobrar el mayor protagonismo.
El republicanismo ya no es un rasgo consustancial a un partido de izquierdas, es la meta de la estrategia
política. De hecho, la única movilización de calado que ha hecho IU de Andalucía en
los últimos meses ha sido la red de municipios por la III república, cuyo promotor es el
ex diputado Antonio Romero.
No es una cosa exclusivamente de Romero, el coordinador, Diego Valderas, dijo hace
tiempo que el objetivo de la organización es la proclamación del "Estado republicano".
En este paquete se incluye la teoría de la "ruptura con el pacto constitucional de 1978",
acuñada por Romero, que está pegando fuerte en el debate interno de IU. En síntesis,
Romero aboga en diez puntos por dejar atrás la Constitución porque no ha servido para
mejorar el país y, muy al contrario, los derechos básicos se han deteriorado.
La ruptura constitucional lleva aparejada la ruptura con Europa. El primero en
plantearla fue Gordillo, con su "soberanía alimentaria", que consiste en que cada
territorio cultive lo que quiera al margen de lo que diga la Unión Europea. Y parece que
el testigo lo ha tomado el parlamentario malagueño José Antonio Castro, quien animó
esta semana a "pasarse por el forro" las directivas europeas.
Su compañero de escaño, Juan Manuel Mariscal, argumentó con la siguiente tesis el
rechazo a una iniciativa del PP para que los andaluces puedan optar a trabajos en
comunidades con lengua propia sin saber hablarlas: "¿Tienen los mismos derechos, a la
hora de estudiar, los hijos de los adinerados que los hijos de los empobrecidos? (...)
¿Tienen los mismo derechos los jornaleros del SOC que la duquesa de Alba? (...) ¿Los
ciudadanos normales que la familia real? ¿Botín que yo?".
La simbología y los referentes también hablan del deslizamiento. La hoz y el martillo
son omnipresentes: en la sede andaluza, el logotipo de IU es un mero añadido bajo las
siglas del PCA. La revolución cubana supera las meras campañas de solidaridad, es un
modelo, como también la Venezuela de Hugo Chávez.


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